El arte de la perfumería

El arte de la perfumería

Estee Lauder, exitosa mujer de negocios y fundadora de la empresa de cosméticos que lleva su nombre, dijo: «El perfume es como el amor, solo un poco nunca es suficiente». Y es que estas esencias mágicas, de aromas exquisitos que traen recuerdos y te hacen sentir un ser seductor o atractivo, han estado con nosotros desde hace miles de años y, además, hacen juego con la personalidad. Por eso comprar perfumes, al igual que elaborarlos, puede considerarse todo un arte.

Desarrollar la fórmula para un perfume nuevo implica conocimientos y experiencia. El artista debe dominar los nombres y olores de las fragancias más comunes y saber cómo combinarlos para generar un producto único que además resulte agradable. El origen de estas sustancias quizás haya sido casual, pero hoy en día las creaciones más novedosas y comerciales responden también a los beneficios de la tecnología.

A los egipcios debemos agradecerles la existencia del perfume. Estos valiosos productos se usaban durante los ritos ceremoniales, pero sobre todo en las preparaciones de las momias faraónicas. Las personas ricas y poderosas de esta sociedad también utilizaban los deliciosos aromas como una muestra de su condición elitista. Los persas asociaron las fragancias al estatus político, pero fueron los griegos y los romanos quienes las convirtieron en una obra artística, de producción masiva.

¿Cómo se preparan los perfumes?

Un descubrimiento arqueológico reciente ha sacado a la luz una factoría de perfumes en Chipre de hace por lo menos 4000 años. Según parece, la materia prima utilizada era cilantro, mirto y laurel, combinadas con lavanda y romero. Los egipcios usaban aceites esenciales para elaborar sus ungüentos y bálsamos. En ningún caso se recurría al alcohol, por lo que los suaves aromas de aceites e inciensos se obtenían mediante el fuego.

La mayoría de los laboratorios perfumistas se encontraban en los templos y eran operados por los sacerdotes, quienes cumplían la doble función mencionada: religiosa y funeraria. Los productos con los que embebían los cadáveres permitían detener el proceso natural de la descomposición. Por otro lado, los perfumes en la alta sociedad no solo eran útiles en materia de higiene, sino que también incluían acciones terapéuticas de relajamiento o tratamientos de trastornos hepáticos y pulmonares.

Los perfumes, en la actualidad, se preparan a partir de técnicas muy complejas. Las fragancias buscadas, en cantidades medidas estrictamente, se mezclan con alcohol etílico y agua para lograr la concentración deseada, de acuerdo al producto que se esté elaborando. Así, pueden clasificarse según el porcentaje de materia prima de carácter aromático utilizado en:

  • Perfume. Si realmente puede ser calificado de este modo debe tener al menos un 40%. Es decir, se trata de una sustancia con una elevada concentración de esencias olorosas.
  • Espirit de Parfum. Con un mínimo de un 30%.
  • Eau de Parfum. Solo tiene un 20%, por lo que la fragancia obtenida será más ligera y suave.
  • Eau de Toilette. Nunca llegará a un nivel de concentración que supere el 15%, por lo que se trata de un aroma muy sutil.

Fuentes de los aromas modernos

Los tipos de fragancias más comúnmente preparados responden a los nombres de las materias primas utilizadas en su elaboración, y estas pueden ser: florales, cítricas, frutales y otras de nombres más exquisitos como chipre (con un aroma parecido al de la bergamota), oceánicas (con las esencias del mar) y gourmand (que nos recuerdan a la combinación de la vainilla y la miel). La evaluación de un perfume tiene en consideración su concentración y el tipo de notas olorosas que posee.

A partir del año 1190, los llamados perfumes comenzaron a elaborarse a nivel comercial en la ciudad de la luz, París. Y desde allí nació la producción y distribución masiva de estos aclamados productos. Por eso, se considera que las esencias francesas son las mejores del mundo y constituyen la mayor de las delicias para el sentido del olfato. En estos tiempos, los perfumes no solo incorporan materias primas naturales, sino que la mayoría de ellos son creaciones sintéticas.

Esto tiene la ventaja de que las cantidades que se vayan a preparar por los maestros perfumistas no están limitadas a lo que pueda ofrecer la naturaleza. Por otra parte, permite crear olores que no existen en el medio ambiente. En Allkauf tenemos los mejores perfumes, de la mejor calidad y de las marcas más reconocidas en el mundo entero, para damas y caballeros. Visita nuestra tienda online, revisa nuestro catálogo y compruébalo.